domingo, 21 de agosto de 2011

PLAYA DE JAZ. RESTAURANTE- HOTEL POSEIDON

  
Salimos de Budva; ¡no hay quien pueda bañarse en sus playas... ¡Está todo hasta la bandera!...
   Mi marido se conoce todo como la palma de su mano y me promete un lugar más tranquilo y de gran belleza. No hablaba en  broma. Tras cuatro  kilómetros y medio en moto desde Budva carretera hacia Tivat se encuentra una playa grande y preciosa:


  "La playa de JAZ "o si   me lo permitís yo la llamo la playa de POSEIDON, y ahora entenderéis  porqué.

Ya hemos llegado: el acceso a esta playa está custodiado por dos guardianes.  Van pidiendo  a todos los vehículos que entran 2,50€...  ha habido suerte y con nuestra cara de turistas despistados y encima en moto, hemos conseguido entrar  sin este primer desembolso.

Nos recibe una playa por la que accedemos a través de terrazas de bares y restaurantes. No se les puede llamar chiringuitos son verdaderas construcciones.
Sus  arenas  no son "arenas", son "piedrecillas", por lo que cuando te secas no acabas llena de esa odiosa tierra que te acompaña hasta casa y durante una semana no acabas de barrerla entera. Es por esto que las aguas del Adriático, siempre parecen transparentes y ves el fondo increíblemente limpio y hondo.

Seguimos con nuestra excursión, vamos a poner la toalla o a coger una tumbona, bueno mejor que sean dos:
El completo de tumbona y sombrilla para dos nos cuesta 12€.

(Permitirme un paréntesis que os puede ser útil al visitar las playas Montenegrinas en los meses de Julio y Agosto, y no sé si lo extenderán a Septiembre, porque turistas no faltan. 

Tenéis que tener en cuenta en vuestro presupuesto, lo siguiente:

**La entrada a una gran mayoría de las playas tienen  un  coste de acceso o directamente son privadas y no puedes entrar.  El coste está entre:  1€ o 2,50€ en las que accedes con vehículos.

**Bien hayas pagado por el acceso o no,te  encontrarás con una  playa  llena de tumbonas y sombrillas con  apenas espacio para lo más barato y maravilloso,  que es extender la toalla y tumbarte en el suelo. El precio por un completo de tumbona + sombrilla está en unos 5 ó  6€.
  En Sveti Stefan, si quieres entrar  en la exclusiva y pequeña  playa privada del hotel;  el  acceso  más el  completo te cuesta 50€, si quieres  en la de al lado menos lujosilla pero igual de bonita el acceso es libre y el completo es accesible, además hay suerte porque  es grande y puedes extender la toalla en una parte de ella sin coste alguno.
Ahora ya si nos dejamos de banales cuestiones que nos distraen del disfrute de esta maravilla. )

El agua y el sol abren el apetito, y nos dirigimos al Restaurante y Hotel Poseidón, que ocupa un lugar privilegiado en esta playa y sus vistas son increíbles.  
Su dueño se llama Mitar, tiene los ojos como el color del mar y es increiblemente atento y profesional con sus clientes.
El nombre de este lugar está muy bien pensado porque, desde su terraza se contemplan las aguas  y parece como si de ellas fuera a salir, el Dios POSEIDON
...Y que mejor templo para Poseidón que uno realizado por dentro y por fuera de mármol y piedra. La combinación de materiales es de un gusto exquisito y parece obra divina.
Muy a diferencia de lo que suele ocurrir en estos sitios: ¡hay que visitar el cuarto de baño!, aunque sea sólo para verle,  está hecho igualmente de unos mármoles pequeños preciosos. 
Mitar nos agasajó con una estupenda ensalada mediterránea y una sabrosa lubina al horno de la cual no quedó ni la raspa.
Merece la pena que busquéis este remanso de paz  en vuestro viaje.  Para que lo veáis os muestro su enlace:


                                      ¡Hvala Mitar!

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