sábado, 19 de febrero de 2011

POLLO AL CHILINDRÓN

A mi querida madre.

-         ¡Mamá!... ¿que hay de comer?
-         ¡Pollo al chilindrón!



¡Que recuerdos me trae este nombre!. Cuando llegaba muerta de hambre a casa después del colegio y preguntaba a mi madre por la comida... respondía:
  ¡ Pollo al chilindrón!. 
Siempre pensé que ella se había inventado ese nombre y lo decía para dar importancia a un guiso que era tan sencillo y tan habitual en las casas; ahora sé que lo hacía para ver la sonrisa en nuestro rostro, bien porque nos gustaba el pollo o bien porque nos sabía a gloria.
¡Bueno...  hagamos un homenaje a tan estimado guiso!

Ingredientes

1 pollo hermoso
1 cebolla mediana
2 zanahorias
50 gr. de guisantes
2 pimientos morrones o 1 pimiento rojo asado  sin piel
150 gr. de jamón serrano en dos lonchas (opcional)
Guindilla al gusto
3 tomates de salsa
1/2 vasito de los de vino de coñac- brandy
1/2 cucharadita de pimentón dulce
2 ajos
perejil
sal
aceite de oliva


Nos preparamos:

Pedid al carnicero que os corte el pollo en trozos no demasiado grandes ni tampoco demasiado pequeños.
Revisad que  no os haya astillado el hueso mucho y os podáis atragantar o dañar con alguno. Quitad todos los que veáis peligrosos.
Machacamos los ajos y   mezclamos  bien por la carne. 
Dejamos la carne en la nevera una hora para que se impregne bien  de su sabor y aroma.
Picamos la cebolla
Pelamos y cortamos los tomates en trocitos pequeños. Picamos el perejil muy pequeño.
Cortamos  el pimiento y la guindilla.
Cortamos la zanahoria en rodajas
Si no tenemos pimientos morrones, asaremos el pimiento rojo sólo lo justo para poder  eliminarle la piel.

Elaboración:

En una cazuela ponemos, medio vaso de los de vino  de aceite  y sofreímos las lonchas de jamón. Las retiramos. Retiramos un poco los ajos del pollo y echamos en la cazuela. Sazonamos con sal.
Lo freímos hasta que esté dorado. Añadimos la cebolla las zanahorias y dejamos pochar. Seguimos con la guindilla y el resto de ajos.
Echamos el tomate y dejamos rehogarse bien.  Comprobamos el punto de sal y añadimos si es necesario.
Troceamos el jamón y añadimos al guiso. Echamos el pimiento troceado. Añadimos el pimentón.
Regamos con el coñac y a partir de aquí tapamos la cazuela. Le dejamos cocer lentamente una media hora. Si se nos consume la salsa, añadiremos un poco de agua.
No mováis con la cuchara, moved la cazuela.

Acompañad con un arroz blanco  o unas patatas asadas.


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